LOS SEIS DETENIDOS POR LOS HECHOS DE VIOLENCIA EN EL CONSULADO DE CHILE

Serán indagados este martes. Están acusados de resistencia a la autoridad y lesiones. Durante la movilización atacaron a dos camarógrafos y un periodista.

Los seis detenidos por los incidentes ocurridos este lunes frente al Consulado chileno -en el que resultaron heridos tres trabajadores de prensa- serán indagados este martes por el fiscal Federico Tropea, quien quedó a cargo de la investigación.

Hasta el momento, los violentos están acusados de atentado, daño, resistencia a la autoridad y lesiones graves. Los detenidos fueron identificados como Leandro Cano (27); Adrián Pitton (34): Antonio Hardoy (29); Pilar Ramírez (19), de nacionalidad uruguaya; Violeta Larregli (51) y Myriam Selhi Ousset Garrone (40), canadiense. Todos quedaron alojados en la Alcaldía 8.

Durante los incidentes, fueron vandalizados un local de comidas rápidas, un puesto de información turística, señales de tránsito y decenas de tachos y contenedores de basura que fueron incendiados.

Por otro lado, el camarógrafo de La Nación+ Favio José Soria sufrió un traumatismo de cráneo y tuvo que recibir cuatro puntos de sutura. Ernesto Medina de Crónica también fue golpeado en la cabeza y su asistente Adrián Alessandrelli recibió golpes e insultos.

La movilización había comenzado pasadas las 16 del lunes cuando partidos de izquierda y residentes chilenos en la Argentina se concentraron frente al Consulado de Chile, a solo metros de la Plaza de Mayo, para protestar contra el toque de queda, el estado de emergencia y la represión policial y militar que se vive en el país vecino y que ya provocó al menos 11 muertos y cientos de heridos.

Si bien la movilización comenzó de manera pacífica, un grupo de violentos -que los partidos de izquierda denunciaron como “infiltrados”– comenzaron a lanzar bombas molotov a los policías y a agredir a varios equipos de periodistas que cubrían la manifestación.

Inmediatamente, la policía comenzó a avanzar y reprimir, y se vivieron corridas, golpes y momentos de mucha tensión.

El viernes, una ola de protestas contra el aumento del pasaje de subte explotó primero en Santiago y luego en otras ciudades y regiones de Chile. Pese a que el gobierno de Sebastián Piñera suspendió el aumento, las protestas crecieron y se radicalizaron.

El gobierno decidió entonces imponer un toque de queda y un estado de emergencia en varias ciudades y regiones, lo que desató aún más violencia y más muertes, y profundizó hoy las protestas y cacerolazos.

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