WALL STREET SE ESPERANZA CON UN “SÍ SE PUEDE”

Los operadores y estrategas de fondos y bancos neoyorquinos se inclinan a pensar que el resultado de las elecciones en la Argentina quedó definido en las PASO.

El “si, se puede” macrista no encuentra muchos adeptos en Wall Street. Los operadores y estrategas de fondos y bancos neoyorquinos se inclinan a pensar que el resultado de las elecciones en la Argentina quedó definido en las PASO de agosto y descreen de la épica de la remontada electoral.

Para la mayoría de los analistas consultados la respuesta es “no se puede”, a pesar del optimismo oficial, y se preparan para enfrentar un período quizá turbulento, de gran incertidumbre y más restricciones, en el que las señales que se emitan a partir del minuto uno del triunfo opositor serán quizá definitorias. Esas señales “guiarán la reacción del mercado”, afirmó un experto de Wall Street.

Algunos estrategas no niegan que abrigan todavía una esperanza, quizá mínima, de una sorpresa este domingo y que el Gobierno finalmente logre forzar un ballotage el mes que viene. Pero las apuestas van casi todas en sentido contrario.

“La mayoría le asigna cero posibilidades a Macri de obtener una segunda vuelta”, sentenció Siobhan Morden, estratega para mercados emergentes en Amherst Pierpont Securities. “Quizá algunos -añadió la experta- tienen la esperanza de que un voto protesta en las PASO de agosto contra Macri pueda ahora revertirse, por los temores sobre la gobernabilidad con el kirchnerismo. Pero en definitiva el triunfo de Alberto Fernández está casi completamente descontado”.

“El presidente Mauricio Macri insiste en que lo que está en juego son dos modelos completamente diferentes, pero a esta altura pareciera que una mayoría de los votantes quieren el cambio”, coincidió Alberto Ramos, economista jefe para América latina en Goldman Sachs.

Esto es así, dijo Ramos, “pese a que la oposición no representa un verdadero cambio dado que parecen abrazar políticas similares a las que vimos antes de Macri y cuyos resultados no fueron auspiciosos”.

Los analistas ven hacia adelante una etapa de inflación alta, con un pico tan pronto como diciembre, durante la transición, en previsión del acuerdo social que propone Fernández. Con el kirchnerismo ya instalado en la Casa Rosada esto podría combinarse con más emisión monetaria, para afrontar los compromisos inmediatos de la nueva administración, más controles cambiarios y una brecha creciente entre el dólar oficial y el contado con liqui.

No es un escenario sencillo y la primera urgencia va a ser atacar el problema de la deuda, según coinciden también los especialistas. Por eso las primeras señales del candidato de Cristina Kirchner pueden ser clave. Si gana, el gobierno de Fernández no tendrá margen para una luna de miel. La transición será su primer terreno de ensayo mientras al mismo tiempo administra las tensiones políticas dentro del peronismo amplio y diverso que lo acompaña.

“A esta altura, la expectativa del mercado es que Alberto Fernández va a ganar la elección en primera vuelta. Si eso se confirma, la reacción del mercado no va a estar guiada por el resultado sino por las declaraciones postelectorales tanto del ganador como del perdedor y lo que eso pueda indicar sobre la transición hasta el 10 de diciembre”, observó Ramos.

“Señales de una transición difícil, sin cooperación, y de medidas heterodoxas radicales de parte de la nueva administración llevarían al mercado a una corrección a la baja”, concluyó el especialista de Goldman Sachs.

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