EL CEREBRO, UN “GPS RECALCULANDO” EN CUARENTENA

Nuestros cerebros están tratando de amoldarse a esta realidad. La importacia de no estar en “modo verano” y generar una rutina. El laboratorio de Sueño y Memoria del ITBA, y qué dispositivo está desarrollando.

En tiempos de cuarentena por coronavirus, son frecuentes el insomnio y una mala calidad del sueño. Antes de la pandemia, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ya había considerado como epidemia estos problemas. Dormir mal o poco puede derivar en trastornos neurológicos y cardiovasculares.

Frente a la incertidumbre global ante el avance del COVID-19, las personas deberíamos ser conscientes de la importancia de cuidar nuestro sistema inmunológico en este contexto. “El sueño es un proceso fisiológico, necesario y vital del ser humano, dormir bien es uno de los aprendizajes más importantes”, señala a Infobae Claudio Waisburg, neurocientífico, director del Instituto Neuropediátrico SOMA.

El neurólogo explica que, durante el sueño, contrariamente a lo que se cree, no es todo pasivo, sino que hay muchos procesos activos porque, inclusive metabólicamente, existen muchos momentos de actividad. La consolidación de la memoria se genera durante el sueño y el insomnio, como trastorno del sueño, puede hacer que una persona “no funcione bien” al día siguiente, sin consolidar adecuadamente los registros del día, es decir, sin memorizar adecuadamente.

El proceso actual de incertidumbre, de cuánto tiempo más vamos a estar en cuarentena, estar constantemente con la información de cuántos casos en el mundo y de cuántas muertes en el país hay, si se junta con poca actividad física y con cambios de horarios inadecuados de jóvenes, adolescentes o chicos, es muy perjudicial para el sueño, para la rutina”, agrega Waisburg.

Así, el especialista recomienda no estar en “modo verano”, en el que adolescentes se quedan despiertos toda la noche y se levantan tarde durante el día. “Eso no tiene que pasar. Y los adultos deben tener una rutina en el día para que la noche sea un proceso adecuado”, expresa.

Señala además que el mundo entero se está adaptando hoy a nuevos paradigmas. “Nuestros cerebros están tratando de amoldarse a estas realidades que nos ponen a prueba y es como un GPS que tiene que recalcular una ruta nueva, tenemos que ayudar al cerebro a que la encuentre, como la actual, se la habitúe y genere el hábito para poder automatizar ciertas rutinas beneficiosas para las personas”, finaliza.

En este sentido, es importante sumar actividad física a la rutina. Sin embargo, según un reporte de Fitbit, que analizó comportamientos de 30 millones de usuarios de relojes inteligentes, España y la Argentina se encuentran entre los dos países que registran la mayor caída de la actividad física, analizando la semana del 22 de marzo de este año respecto de la misma semana en 2019.

 

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