UNA NUEVA ESTAFA ACECHA A LOS JUBILADOS QUE COBRAN LA REPARACIÓN HISTÓRICA

En promedio, tres abuelos por día denuncian estas maniobras ante la Defensoría de la Tercera Edad. Consejos para no ser una nueva víctima.

Alerta jubilados. Una nueva estafa los acecha, esta vez, a través de sus teléfonos. Se hacen pasar por funcionarios de la ANSES. Tienen todos sus datos. Todos. Les aseguran que agilizan trámites vinculados al Programa Nacional de Reparación Histórica.Para comenzar la “gestión”, les cobran por “adelantado”. Después de embolsar el dinero, desaparecen. En promedio, tres jubilados por día denuncian estas maniobras ante la Defensoría de la Tercera Edad, a cargo de Eugenio Semino.

La Unidad Fiscal para la Investigación de Delitos de la Seguridad Social (UFISES), elaboró una serie de recomendaciones imprescindibles para evitar que nuevos jubilados y pensionados sean timados. Ya se abrieron más de 150 causas en todo el país.

La maniobra contra jubilados y pensionados que tramitan el cobro de la denominada ley de “Reparación Histórica” abarca a todo el país y la modalidad es siempre la misma.

La voz al teléfono, hombre o mujer, es extremadamente amable. Tratan a los adultos mayores con sus nombres pila. Demuestran conocer su actividad pasada, edad, estado del trámite, y hasta el monto que le correspondería percibir.

¿Pero cómo conocen hasta los mínimos detalles? O son falsos agentes de la ANSES que recibieron información precisa de esa repartición; o son funcionarios infieles del organismo con acceso a los expedientes.

Lo cierto es que una vez que conectaron con los “abuelos”, como los llaman una vez que entraron en confianza, les solicitan dinero a las víctimas a cambio de acelerar el papelerio.

“Vio cómo es esto. Acá esta todo armada para que se muera antes de cobrar”, sueltan en un momento.

Cuando perciben complicidad o indignación por la “verdad revelada”, el presunto “agente de la ANSES” vinculado al Programa Nacional de Reparación Histórica dispara la bala de plata verbal, la facilitación del trámite está acompañado por una suma de dinero que no es muy elevada, aunque para los jubilados “poco es mucho”, reflexiona ante Infobae Eugenio Semino, el Ombudsman de la Tercera Edad.

Los supuestos funcionarios de la ANSES también le ofrecen sus aceitados servicios a quienes ya accedieron a la Reparación Histórica pero el depósito de la remuneración está retrasado, tal como ocurre en miles de casos.

Para ellos, los estafadores tienen otro afilado anzuelo que ya utilizaron con éxito, están habilitados para “cobrar adelantos” de lo que recibirán presuntamente en varios meses o un año porque el trámite está “parado” por una “mala liquidación”.

Tanto en la Defensoría de la Tercera Edad como en la Unidad Fiscal Especializada, se detectó que, en muchos casos, los estafadores le encomiendan al jubilado o jubilada que se dirija hacia un cajero automático con un teléfono celular para no cortar la comunicación, y una vez allí le indican cómo realizar una trasferencia bancaria a una cuenta determinada.

Ya frente al cajero automático, y preferiblemente fuera del horario bancario, para poder hablar por teléfono sin que un guardia de seguridad interrumpa la comunicación, los victimarios realizaran varios pasos críticos por la complejidad.

1- Les dictarán los 22 números del CBU dónde deberán trasferir en ese momento el dinero acordado para dar comienzo a la aceleración de los tramites del cobro de la Reparación Histórica. Es la maniobra más tediosa y engorrosa ya que en más de una oportunidad los ancianos demoran más del tiempo establecido para introducir de manera correcta los dígitos.

2- Concretado con éxito el engaño, los estafadores no quedaran conformes. Intentarán que el jubilado solicite su CBU y este se los pase verbalmente con la excusa que lo necesitan para transferirle los haberes una vez “destrabado el trámite”.

3- Hay casos extremos en los cuales el incauto jubilado llegó a darles hasta el PIN de la tarjeta de extracciones.

4- El siguiente paso, ya con el jubilado en su casa y feliz porque alguien se preocupó por su situación, los delincuentes intentarán vaciar su cuenta. En varios casos lo consiguieron.

“Los inescrupulosos de siempre”

“El delito sobre el adulto mayor, que es desgraciadamente histórico, más frecuente es la estafa. Es decir, la utilización del ardid, de la argucia, para desapoderarlo de un bien propio. Esta modalidad recrudece en momentos de crisis social ¿Qué está ocurriendo hoy? La estafa se va adaptando según los requerimientos del sistema y tiene que ver con los trámites engorrosos, en este caso para acceder a los beneficios de la reparación histórica. En algunos casos, han formado parte de estas organizaciones de estafadores no solo empleados infieles, sino también funcionarios de la seguridad social, como por ejemplo de la propia ANSES“, explica Eugenio Semino.

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