EL VAR AVANZA EN EL MUNDO, PERO EN LA SUPERLIGA SE ALEJA POR LO QUE CUESTA

Pierluigi Colina infló el pecho y, como si se tratara de un estadista, comunicó números que en la Argentina envidiaría cualquier ministro, especialmente en estos tiempos de imprevisibilidad económica. “Tuvimos un 99,3% de aciertos”, dijo el presidente de la Comisión Arbitral de la FIFA. Siete penales y dos goles convalidados gracias al VAR (Video de Asistencia al Referí) dejaron en claro la eficacia del sistema.

Y la idea de la multinacional de la pelota es avanzar con la tecnología en cada competencia de elite. En la Conmebol comenzó a funcionar el año pasado con polémica. Y la UEFA empezará a utilizarlo el año próximo para la Champions League. Desde 2017 fue incorporado a las ligas de Italia, Alemania, Portugal, Bélgica y Polonia. España lo adoptó ahora. Francia y Holanda están en pleno testeo. La Premier League, por ahora, lo rechaza. En la MLS es una realidad. En México se lanzará en noviembre. China, Corea y Australia son pioneros en Asia y Oceanía. Brasil, en tanto, fue el primer país de la región en aprobar su uso con una versión propia. ¿Y en el campeonato argentino? ¿Para cuándo?

“Es un trabajo que requiere tiempo por capacitación y protocolos de la FIFA. Si arrancamos mañana, nos llevará entre 10 y 11 meses. En ningún caso lo vamos a tener en este torneo, tampoco en la Copa de la Superliga, si es que se da. No depende sólo de factores nuestros”, comentó Mariano Elizondo, CEO de la Superliga. Y admitió con un poco de pesadumbre: “Si fuera por muchos de nosotros, lo quisiéramos más cerca. Pero incorporar el VAR es incorporar tecnología y, hoy por hoy, con el tipo de cambio cómo está, se nos hizo un poco más lejos lograr el objetivo”.

Con una devaluación del dólar superior al 100% en este 2018, el sueño de la justicia deportiva a través de una cámara de televisión es difícil. Cuando Horacio Elizondo estaba a cargo de la Dirección Nacional de Arbitraje creyó que era posible implementar un sistema más económico. Su sucesor, Federico Beligoy, sigue el mismo camino. “Estamos insistiendo para que podamos incorporar la tecnología”, le dijo Beligoy a Clarín.

El ejemplo de Brasil podría ser un atajo tecnológico: nuestro vecinos no utilizan 35, sino 16 cámaras que son las mismas que transmiten los partidos. Delante de los monitores hay tres y no cuatro supervisores de imágenes. Así y todo, el costo no es menor: 13 mil dólares por partido. Trasladado al medio nacional, aquí se necesitarían unos 500 mil pesos por cada encuentro. Con un torneo de 24 equipos previsto para 2019, por cada fecha habría que invertir 6 millones de pesos. Bajo esta coyuntura, parece imposible.

No obstante, resulta indispensable. Los errores que los árbitros cometieron en ocho fechas del campeonato podrían haberse evitado con el VAR. Dos ejemplos que vienen a mano en esta última jornada: más allá de la falla de Claudio Rossi, asistente de Darío Herrera en Racing-Boca, era muy difícil apreciar la posición adelantada de Lisandro López en la jugada que derivó en el primer gol del clásico. Estaba un pie adelantado. En Gimnasia-Godoy Cruz, Germán Delfino hubiera evitado expulsar insólitamente a Lorenzo Faravelli por una infracción sobre Iván Ramírez que no existió.

El VAR no es infalible, está claro, porque depende del criterio de los árbitros. El año pasado River fue perjudicado en la semifinal de la Copa Libertadores ante Lanús de la misma manera que fue beneficiado en los cuartos de final de la edición actual ante Independiente. En los dos partidos hubo posibilidad de recurrir a las cámaras. Ni Anderson Daronco, juez principal, ni Wilton Sampaio, a cargo en la cabina de transmisión, observaron el claro penal de Javier Pinola sobre Martín Benítez. Por eso muchas voces del fútbol se alzaron en contra de su implementación.

En Inglaterra, la cuna del fútbol, los 20 clubes que integran la Premier League rechazaron el uso del VAR en la Asamblea que se desarrolló en abril. El sistema había sido probado en las Eliminatorias de la FA Cup y la Copa de la Liga. Los dos torneos seguirán siendo utilizados como conejillos de India. Los británicos quieren reducir el margen de error al mínimo. Para algunos protagonistas del medio, como el argentino Mauricio Pochettino, el uso de las imágenes “mata al deporte”.

En España tuvo buena aceptación. De los 80 partidos disputados hasta la fecha, sólo cuatro hubieran terminado con otro resultado de no ser por el VAR: Villarreal-Girona, Real Madrid-Espanyol, Rayo Vallecano-Espanyol y Sevilla-Celta de Vigo. Hubo 69 interrupciones para revisar jugadas, con un promedio de 70 segundos por cada acción.

La UEFA, en tanto, no pierde tiempo. El lunes citó a 24 árbitros en la Federación Holandesa de Fútbol, 19 novatos y 7 expertos en la materia. El curso VAR fue dirigido por el propio presidente de UEFA de los árbitros, Roberto Rosetti. Aprovechando el cese de actividades de las ligas por la fecha FIFA, el capo de los jueces europeos comenzó con el período de instrucción para que a partir de la próxima Champions League sea posible la incorporación de la tecnología. Hasta el jueves habrá charlas teóricas y práctica en las salas de visión.

¿Será posible imaginar el VAR en la Superliga? Tal vez, se terminarían las polémicas que sacuden nuestros campeonatos y las bravuconadas de técnicos y jugadores indignados por los fallos de los árbitros. Seguro, no se acabarán las discusiones de criterios en las redes sociales. O en el Bar. Con “B”, claro…

Fuente: Clarín.

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