“PERDÍ TODO”, DIJO EL JUBILADO QUE MATÓ A UN LADRÓN EN QUILMES

Está con prisión domiciliaria imputado por el delito de "homicidio agravado por el uso de arma de fuego" .

Jorge Adolfo Ríos, el jubilado quemató a un ladrón que entró a su casa en Quilmes, desde donde cumple la prisión domiciliaria luego de ser imputado por “homicidio agravado por el uso de arma de fuego” relató este lunes en TN qué pasó la noche del asalto: “Esta pesadilla es cada vez más grande”, aseguró.

“Mis hijos se han puesto esto al hombro junto a los abogados y ese es mi pesar porque creo que los metí en un brete por una situación que yo no busqué. Yo estaba tranquilo en mi casa y me encuentro con este panorama. Sé que se han movilizado en todos lados porque ¿quién no fue asaltado? A mí me torturaron”, comenzó Ríos en su relato.

Al dar detalles de lo ocurrido, agregó: “Me habían querido entrar dos veces, entonces no tenía voluntad para acostarme esa noche. Puse una reposera y prendí el televisor. Puse el cerrojo y no la llave, porque me olvidé. Abrieron la puerta de una patada, y en unos segundos lo tenía encima mío al tipo. Ahí yo salto y digo ‘lo voy a amedrentar’ y le dije ‘tirate al piso que no te quiero tirar’ y veo que tiene en la mano algo, que pensé que era un cuchillo”.

“Yo estaba luchando con este muchacho y vi que tenía algo que brillaba, que no era un cuchillo pero era largo. No se lo deseo esto a nadie, yo pensé que me la clavaba. Empezamos a forcejear me tiró al medio del cantero y me arrastró. Me levanté y me dio un manotazo que me hizo caer otra vez, después salto un tapial y fue a la casa de mi comadre y ahí me volví loco porque pensé que la iban a agarrar”, continuó el herrero.

Sobre lo que siguió después, cuando las cámaras de seguridad muestran al ladrón en el piso, señaló: “Fue todo tan confuso. Hay cosas que no quiero contestar porque se me hace una nebulosa en la cabeza y no me puedo acordar bien”.

“Yo no llamé a la Policía, lo llamé a mi hijo y dejé que se encargue él”, amplió Ríos, que esa misma noche fue llevado a la comisaría y desde ese momento permanece detenido, aunque ahora con prisión domiciliaria. “No puedo volver a mi casa, y ahora la pesadilla es mucho más grande porque esta gente vive a tres cuadras de mi casa. Me cag… la vida, perdí todo, mis amistades, mi barrio y mi casa”, manifestó.

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