FERNÁNDEZ PIDIÓ SUBIR RETENCIONES PARA FRENAR LA INFLACIÓN

El presidente Alberto Fernández afirmó que se debe “hacer algo para que los precios internos se desacoplen de los precios internacionales” y señaló que la mejor forma de lograrlo “son las retenciones”. “Pero las retenciones -aclaró- son un tema legislativo, y necesito que el Congreso entienda la problemática y acompañe llegado el caso“.

“Yo puedo mandar mañana un aumento de retenciones al Congreso, pero lo voy a perder, si tengo a toda la oposición haciendo un tractorazo”, aseguró luego, en diálogo con radio Con Vos.

Fernández realizó estas declaraciones en medio de la preocupación del campo y dos días después de que su ministro de Economía, Martín Guzmán, asegurara que no habría suba de retenciones. “Para poder darle continuidad a la recuperación económica, la Argentina necesita dólares. Si prohibimos las exportaciones o elevamos las retenciones no van a entrar más dólares”, había declarado el funcionario. Y aseveraba: “La decisión está tomada por el Presidente”.

Interna y la fiesta en Olivos: otras definiciones de Alberto Fernández

En el Frente de Todos tenemos una mirada común sobre lo que la Argentina necesita. Todos creemos que se necesitan crear en condiciones de más igualdad social, todos creemos que hay una apropiación de la renta por parte de ciertos sectores en desmedro de muchos argentinos, todos queremos resolver esos problemas, diferimos en los caminos“. Con esta definición, en línea con las recientes declaraciones de sus colaboradores más próximos, el mandatario intentó aplacar la tensión interna en la coalición de gobierno y acercar posiciones con el kirchnerismo.

Fernández recordó que ha planteado sus diferencias cuando tuvo que hacerlo y dijo que eso “no me parece un problema”. “A mí me complicaría mucho ver que estamos yendo para lugares distintos. Y lo que estamos discutiendo es cómo hacerlo, no qué hacer“, insistió. Y agregó: “Todos queremos lo mismo. Todos queremos que la Argentina crezca, todos queremos recuperar el trabajo, una justicia que funcione. A todos nos avergüenza cómo funciona la Corte Suprema de Justicia“.

No obstante, volvió a marcar una diferencia con la vicepresidenta Cristina Kirchner, quien, en sus acotadas apariciones públicas, cuestiona la gestión económica del Gobierno nacional. “Siento que no hemos defraudado a nuestro electorado“, expresó.

Al ser consultado por la causa por la fiesta en la Quinta Presidencial de Olivos, en julio de 2020, en pleno aislamiento social, preventivo y obligatorio por la pandemia de coronavirus, dijo: “Fue algo que nunca tuvo que haber pasado. Fue producto del inconsciente colectivo con el que funcionaba todo Olivos en esa época“.

“En esa época -ahondó-, Olivos estaba repleto de gente, porque era la Casa de Gobierno. Esa reunión se conoció porque yo conté quiénes entraban a Olivos y no escondí nada. Recién ahí tomé conciencia de que había pasado algo que no debió haber pasado”.

El Presidente recordó que cuando el hecho ocurrió, se presentó y dio las explicaciones correspondientes ante la Justicia. “Debo ser el primer presidente de la historia argentina que se presentó como ciudadano, ejerciendo su defensa personalmente, dio las explicaciones, explicó por qué creía que el hecho era atípico, ofreció una reparación en ese momento, por las dudas de que no aceptarán el planteo que yo había hecho. Siguió el juicio, discutieron los jueces quién era el juez competente, no apelé la decisión que no aceptó mi idea de que el delito no existía”. “No dilaté el proceso -continuó-, nunca cuestioné a ningún juez, terminé en manos del juez de San Isidro, a quien no conozco y a quien nunca cuestioné”.

Alberto Fernández ofreció una reparación de 1.6 millones de pesos para cerrar la causa. La oferta fue aceptada por el fiscal de la causa y el acuerdo ahora debe ser homologado por el juez Lino Mirabelli.

Fui el primer presidente de la historia de la democracia que ante un error que asumió como error, porque no hubo dolo, yo conté que esa gente entré a Olivos, se presentó ante la Justicia como un ciudadano más“, aseveró.

Fernández dijo que tanto, al igual que los ciudadanos, el presidente -y los funcionarios- tiene el derecho, “ante delitos de esta naturaleza”, de “proponer una reparación económica para extiniguir la acción. “Ejercí un derecho que tengo como ciudadano, no una prerrogativa que tengo como presidente”, dijo.

“De verdad, lamento mucho lo ocurrido. Fue un descuido nuestro, producto del vértigo que se vivía acá en Olivos, y no debió haber ocurrido. Yo le pido disculpas a los argentinos, pero la mejor disculpa que puedo ofrecerle a los argentinos es haber actuado como un ciudadanos común, presentarme, dar cuenta de mi error, aceptar la decisión de la Justicia y someterme a lo que la Justicia decida. Al que se haya sentido ofendido, le pido disculpas, de corazón“, expresó, dando por cerrado el tema.

Luego, el presidente rechazó la comparación de este caso con la demanda que él le inició a Patricia Bullrich por afirmar que el Gobierno nacional pidió un “retorno” para habilitar la llegada de las vacunas de Pfizer. En esta causa, el mandatario exige una compensación de 10 millones de pesos.

“No tiene que ver una cosa con la otra. ¿Qué tiene que ver eso con una señora que me acusó de ser un coimero y de hacer negocios con Pfizer, queriéndole cobrar una coima a cambio de dejar entrar la vacuna a la Argentina?“, explicó.

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